COMPARTIENDO EN NAVIDAD.

Siempre que podía, mi abuela solía pasarle un “bocado” de comida a los ancianitos pobres del barrio. No es que mi abuela tuviera abundantes recursos económicos. No. Ella tenía un gran corazon. Siempre estaba preocupada por todos. Era una mujer desprendida. Siempre vivió con sencillez. En esta época se suelen confundir sentimientos y buenos procederes con “marketing”. Muchos hablan de compartir en mesa abundante de comidas y bebidas. No es necesario eso. Es tan agradable compartir teniendo como centro la persona que queremos o amamos. Solo eso. Perdonar o pedir perdón; hacerse nuevos propósitos para un cambio sustancial en nuestras vidas. Así, compartir en navidad como un buen comienzo de un año nuevo en la que todos deseamos sea mejor que este. Feliz Navidad a todos mis amigos y amigas blogueros.

 

Homero.