LA VIBORA Y EL GARROBO

Estaban cerca del camino dos grandes amigos: una víbora y un garrobo discutiendo sobre los humanos. La víbora argumentaba que el hombre estaba lleno de prejuicios y que por eso, no era de fiar; el garrobo más indulgente le decía que era cosa de ganarse su confianza y que por eso hasta podía vivir tranquilamente en los patios del pueblo.

Así pasaron discutiendo un buen rato, mientras tomaban el sol de la mañana; en eso divisan a un hombre que viene caminando  a la orilla del camino de forma distraída.  La víbora le propone al garrobo un plan__ Cuando pase cerca de nosotros,  yo lo voy a morder ligeramente y vos salís corriendo por el camino hasta meterte nuevamente en el monte. Así lo hicieron y el hombre al sentir el mordisco en el ojo del pie, pegó un brinco y exclamó: ¡Ayy! mientras sacudía con la mano el pantalón, en eso miró que el garrobo salía en carrera por el camino hasta meterse al monte y dijo: ¡Ve que jodido el garrobo, yo ni sabía que mordía a los humanos! y siguió caminando tranquilamente.

El garrobo interpeló a la víbora y le dijo: ¡Ajá! ¿viste que no me hizo nada? Esperate, esperate que el Plan no termina mi querido garrobo. Le contestó la víbora, mientras sacudía la cola de un lado a otro.

Al rato, divisaron que venía por el camino otro hombre y le dijo la víbora al garrobo que el plan ahora era al revés, vos garrobo lo vas a morder suavemente y yo voy a salir rápido entre sus piernas y me voy a meter al monte. Así lo hicieron: El hombre al sentir la mordedura del garrobo gritó ¡Ayy! el garrobo se escondió rápidamente y se coló la víbora entre sus piernas, serpenteando veloz y metiéndose entre los matorrales. El hombre al ver la víbora gritó nuevamente dando saltos y gritando como loco:  ¡Ayy!  ¡Ayy! me picó una maldita culebra, mientras daba saltos, lleno de terror ¡Ayy!  ¡Ayy! y en eso se desplomó, quedando desmayado en mitad del camino. La víbora sin dejar de reírse le dijo al garrobo: para que veas, el hombre está lleno de prejuicios y no es de fiar. El garrobo se puso a reír con ella y le dijo: ¡Ya me jodiste! Y siguieron platicando mientras se desplazaban entre los matorrales.

 

Homero.

 

NOTA: Esta historia estaba basada en una que me contó Don Héctor Gaitán Torres, de autor anónimo.

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4 respuestas a “LA VIBORA Y EL GARROBO

  1. Hola Perlita. He tenido algunos problemitas, por eso no había podido hacerme cargo de mi blog. Aquí estamos. Muchísimas gracias por tu nominación, pasaré por tu blog cuando pueda. Abrazos mi amiga. H.

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